El día 21 de abril creamos en nuestro centro un huerto urbano con todos aquellos niños que se quisieron acercar al taller  . Consideramos esta actividad muy productiva, con múltiples beneficios para los niños y, además, muy entretenida y de la que disfrutamos mucho.

Algunos de los múltiples beneficios que tiene la creación de un huerto urbano en los más pequeños son:

  • Aumenta la motivación de comer frutas y verduras. Es más fácil que prueben todo aquello que hayan cultivado y cuidado ellos mismos.
  • Ayuda a adquirir responsabilidad. Cultivar y cuidar un huerto da mucho trabajo, y con ello la responsabilidad de hacerlo bien para al final obtener la cosecha esperada. Los niños deberán regarlo, cuidar que no salgan malas hierbas, controlar la aparición de plagas…
  • Mejora la autoestima. Conseguir que una planta que han sembrado esté creciendo gracias a sus cuidados les hace sentir especiales.
  • Aprenden a trabajar colaborativamente. Es una buena actividad para realizar en equipo, aprender a repartir tareas y respetar a los demás
  • Concienciar sobre la importancia del reciclaje. Se pueden reciclar ciertos restos de comida para abonar la tierra, plásticos para crear macetas, ropa vieja para crear espantapájaros…
  • Mejora sus habilidades físicas. Gracias a la realización de tareas como cavar, sembrar, regar, quitar malas hiervas o recolectar, los niños están en continuo movimiento mejorando sus habilidades motrices. Además, es un buen medio para trabajar la motricidad fina.