Según la Asociación de Psicomotricistas de España, el término “psicomotricidad” integra las interacciones cognitivas, emocionales, simbólicas y sensoriomotrices en la capacidad de ser y expresarse en un contexto psicosocial. Su objetivo es favorecer el dominio del movimiento corporal para facilitar la relación y comunicación con los demás, con el mundo y con los objetos. En esta entrada, nos centraremos en la psicomotricidad infantil, ya que la consideramos una vía importante para el óptimo desarrollo del niño.

La psicomotricidad se dirige tanto a personas sanas como a quienes padecen cualquier tipo de trastorno, limitación o incapacidad:

  1. La estimulación psicomotriz infantilse dirige a niños sanos, a través de un trabajo orientado a la actividad motriz y el juego.
  2. La reeducación psicomotrizinfantil, se trabaja con niños que presentan alguna discapacidad, trastornos o retrasos en su evolución y debe tratarse mediante una intervención clínica.

Como ya hemos nombrado con anterioridad, en los primeros años de vida es básica, ya que el aprendizaje del niño se produce a través del movimiento, su acción sobre el medio y sus experiencias vividas. Por ello, es conveniente trabajarlo desde el nacimiento en todos los entornos en los que se desarrolla el niño.

Destacar que la psicomotricidad va a permitir al niño:

  • Explorar e investigar con su entorno
  • Enfrentarse a sus limitaciones
  • Le ayuda a relacionarse con los demás
  • Proyecta sus fantasías
  • Facilita la asimilación de distintos roles
  • Desarrolla su iniciativa propia
  • Le proporciona un mayor disfrute en el juego en grupo.